Los invasores del espacio ya están aquí!

Después de un merecido descanso y período de reflexión, el inmigrante digital ha vuelto, con muchas ganas y también muchas nuevas ideas de posts. En este sentido existe una experiencia que hace ya bastante tiempo tenía deseos de describir: Space-Invaders. Esta es una iniciativa o propuesta artística  desarrollada desde el año 1998 y que consiste en adherir a las superficies de edificios, representaciones en forma de mosaico de los Space Invaders, el popularísimo juego de video de los años 70.

Invader es el nombre del artista urbano que comenzó con estas anotaciones espaciales en la ciudad de París y que se ha extendido a muchas ciudades del mundo como Barcelona, Tokyo (en la primera foto), Roma, Nueva York (segunda foto)  o Bangkok por ejemplo.

 

 

 

Se trata de una expresión de lo que se denomina Street Art o Urban Art, y que nos permite no solamente conocer estas curiosas expresiones gráficas, sino que también una vez más realizar una práctica pedestre. Aquí en Barcelona en concreto, existen varias anotaciones de este tipo, aunque varias también han sido eliminadas lamentablemente y digo lamentablemente porque la propuesta estética por sí sola es muy atractiva.

Espero recorrer Barcelona pronto y poder hacer fotografías de estas anotaciones espaciales y ponerlas en el blog. La web de esta iniciativa provee de un mapa donde son accesibles los lugares donde se han realizado las intervenciones y otras prestaciones como merchandising y accesos a exposiciones, lamentablemente la web no es un prodigio de usabilidad, pero vale la pena visitarla.

Los Invasores del Espacio ya están aquí!

Todos los caminos llevan a Roma 2.0

    La Tábula Peutingeriana, es un itinerarium pictum romano y no un mapa en el sentido en el que este blog ha intentado desarrollar. La tábula es la representación conservada más importante de los territorios romanos, y espacialmente abarca desde las Islas británicas (si bien esta parte se encuentra desparecida, así como Hispania y parte de Africa) hasta la India e incluso China (en la imagen, la Galia).

 

Su origen cronológico es diverso ya que acumula información de varias épocas (y tal vez de varios autores). Podría datarse a partir del siglo IV DC, si bien a fines del siglo XIII, se habrían realizado algunas modificaciones. Su nombre proviene de Konrad Peutinger (siglo XV), uno de los primeros propietarios de esta carta. Son 11 folios (12 originalmente) que comprenden un pergamino de 0,34 mts de altura y 6,82 mts de largo. La tábula expone una especie de guía para el viajero de forma que lo que se privilegia sobre las proporciones matemáticas es la claridad para establecer rutas de un lugar a otro. Se privilegian las figuras que permiten cumplir con este objetivo como las fronteras, caminos, lagos, ríos, montañas o los centros urbanos.

Y así como Google Maps ha permitido crear mashups sobre las más diversas necesidades espaciales, también ha servido para representar nuevamente la Tábula Peutingeriana a partir del trabajo de Richard Talbert (para quien la tábula no obstante, más que una guía, cumplía con un rol conmemorativo de la paz lograda dentro de las fronteras). Omnes Viae crea una especie de layer del mundo romano, lo que ya de por sí sólo es grandioso.

La web permite además seleccionar un lugar de origen y destino y conocer de esta forma el trayecto realizado como aparece en la elección que he realizado yo, de París a Roma (en la foto, Roma y sus cercanías).

 

Así se despliega la ruta en el mapa, que tienes las opciones de zoom y de mapa/satélite y la ruta misma con los puntos de trayecto señalados en la zona izquierda de la página. En los puntos señalados en el mapa, se despliega una ventana con información.

Tal vez habría sido deseable una vinculación mayor, entre el itinerario y el mapa (ya que el primero es estático), o incluso tal vez un buscador, ya que se trata de mucha información en un territorio también de dimensiones considerables. Pero igualmente se trata de un trabajo emocionante.

 

 

Todos los caminos llevan a Roma…y a Google Maps.

Cómo leer un mapa en Liberia

Los mapas forman parte de nuestras vidas en lo práctico y también en nuestro escenario simbólico y mental, pero como señala Dennis Wood en su estupendo libro Rethinking the Power of Maps (2010), los mapas como tales, sólo existen a partir del surgimiento del estado moderno y como tales y además han contribuido de forma imprescindible a su creación. Pero de la misma forma cuando hablamos de estados modernos excluimos a una gran parte de África (casi en su totalidad) y Asia y por qué no decirlo hasta América Latina.

Por la misma razón cabe pensar qué sucede en las zonas del globo donde el estado no se creó como dicen los libros, con los mapas, ya que los mapas permitieron delinear los límites estatales en la mente de sus habitantes. Esta reflexión, me vino mientras revisaba el sitio de ICT Works y leía el post Four Obvious Yet Completely Wrong Assumptions About Technology Use in the Developing World, en el que Patrick Meier relata su experiencia en el iLab de Liberia en el que se refiere a los problemas en la adopción de las tecnologías en los países en vías de desarrollo.

En el post el autor se refiere a situaciones como por ejemplo el uso del teclado del teléfono móvil en Liberia, en este caso con el teclado de texto predictivo, que para muchos de nosotros es algo habitual, pero que para otras personas puede no serlo, mucho más si nunca ha sido visto.

But as soon as she pointed out how confusing this can be, I immediately understood what she meant. If I had never seen or been warned about this feature before, I’d honestly think the phone was broken. It would really be impossible to type with. I’d get frustrated and give up (the tiny screen further adds to the frustration).

Meier también señala el caso del PIN del teléfono móvil. El móvil esutilizado como instrumento de pago en varios lugares de Africa y en el caso concreto del post en Haití. En este sentido si el móvil es utilizado como vehículo de dinero, para mucha gente no sería lo más seguro que este fuese accesible tecleando sólo 4 dígitos.

En el caso de los mapas, el autor se refiere a raíz de la realización de un workshop relativo a  Walking Papers, que contrariamente a lo que pensamos, no existe nada intuitivo en una imagen satelital cuando nunca se ha subido a un avión o a un edificio. Ni hablar de GPS y conceptos como latitud y longitud.

De la misma forma parte de la iconografía, de Google Maps y herramientas como es el caso del zoom pueden también ser sencillamente desconocidas.

More wrong assumptions revealed themselves during the workshops. For example, the “+” and “-” markers on Google Map are not intuitive either nor is the concept of zooming in and out. How are you supposed to understand that pressing these buttons still shows the same map but at a different scale and not an entirely different picture instead?

 En este sentido, Google Maps en el año 2009 introducía para su versión en India indicaciones relacionadas con elementos perceptibles para los habitantes como tiendas o edificios y no vías propiamente tales.

Más razones para revisar conceptos, experiencias y para comprender y no olvidar nuevamente que las tecnologías no son una excepción y son mediadas por las personas.

Dicken’s London Map

Desde niño me ha gustado Dickens, y he leído varios de sus libros, si bien al que le tengo más afecto es a Un Cuento de Navidad (A Christmas Carol), la historia de redención en la que Ebenezer Scrooge es visitado por los fantasmas de las Navidades pasadas, presentes y futuras.   Existen varias versiones, pero personalmente la que me llega más al corazón es la que protagoniza George C. Scott (Patton), pero debo reconocer que también me gusta mucho la versión de los Muppets en la que Michael Caine hace de malvado Scrooge y sin duda alguna la versión en la que  Bill Murray hace de Scrooge, en esta ocasión un deleznable ejecutivo de la televisión.

Y así buscando información sobre Un Cuento de Navidad encontré el Dicken’s London Map (Londres es a Dickens tanto o más que Nueva York a Woody Allen)  en el que se marcan puntos de la ciudad que se vinculan a los libros del autor británico. El mapa forma parte de la David Perdue’s Charles Dickens Page, sitio absolutamente necesario si alguien es curioso, devoto o lector de este gran narrador.

No es un mapa exhaustivo (ya lo advierte el autor) ni de un alto nivel de usabilidad, de hecho al clicar en alguno de los puntos no se despliega una ventana, sino que se activa un link que lleva a la misma páginas. En la información de cada locación (en orden alfabético) se pueda acceder también a más información a partir de las siguientes pestañas: dictionary (Diccionario Dickens de Londres), detail (mapa de Londres de 1859) y today (fotos aéreas del Dicken’s London Map). También existe un link para retornar al mapa.

Pero lo  más curioso es que las grandes nevadas como la que aparece en el libro mencionado se produjeron en la infancia de Dickens entre 1810 y 1820 aproximadamente, y Dickens nació en 1812 (o sea que el próximo año se cumplen 200 años), por lo que en Cuento de Navidad, tal vez plasmaba parte de su infancia. Y supongo que la idea de una Navidad nevada con villancicos me viene de este libro y sus adaptaciones cinematográficas, y digo que me viene de ahí porque para los que hemos nacido en el cono sur, la Navidad tiene poco de nevada: sólo en los cuentos.

Mapeando el amor en Nueva York

Ignoro si los situacionistas franceses llegaron a vislumbrar la simplificación de las herramientas cartográficas que conduciría a lo que aquí hemos denominado Neogeografía, pero lo que si creo es que nunca se les pasó por la cabeza que incluso las grandes empresas y firmas orientadas al lujo, actuarían de mediadores en la espacialización de la memoria de los seres humanos.

En este caso se trata de Love Is Everywhere, Share the place where your hearts beat faster. Este es un mapa de Tiffany & Co, en el que es posible anotar el espacio de la ciudad de Nueva York con nuestra memoria afectiva romántica, por así decirlo. El mapa (Mashup de Google Map) nos permite espacializar los lugares donde conocimos a nuestra pareja, donde nos besamos, donde nos miramos por primera vez, en pocas palabras, esas situaciones que permanecen en nuestra mente de por vida.

Yo mismo recuerdo hasta la ropa que llevaba en alguna ocasión, la hora y hasta una canción que se escuchaba a través de una ventana que con el tiempo me aprendí. Y en mi caso además aquello llamado romanticismo es más bien anglosajón y sin ofender a nadie, París me parece una ciudad maravillosa, pero Londres o Nueva York son mis escenarios predilectos para “fall in love”.

Esta plataforma centrada en Nueva York pero extensible a todos los Estados Unidos, en cuestión nos permite literalmente hablando, poner un corazón en aquella porción del espacio donde deseamos vincular alguna vivencia relacionada con el amor. Y digo, poner un corazón porque si clicamos en share your love, se despliega un menú de herramientas, donde la primera opción es Drag this heart to a location. A continuación debemos poner las iniciales de las parejas involucradas en la vivencia (se supone la participación de dos personas) y finalmente una descripción de la vivencia (opcional).  

Ah, yo me quedo con esta anotación, que mejor que compartir algo dulce con alguien.

Ah, encontré esta plataforma través del blog Maps ante City. Map girl living in the city, gran blog.

 sucede.

The Battle of the United States of Coffe

Ya he comentado en varias ocasiones, cómo en el corazón de la Neogeografía, se hace visible la posibilidad de que personas ajenas al mundo de la escuela de la cartografía participen en el significado de los mapas.  Pero no es menos cierto que también uno de los postulados de esta nueva expresión de la geografía, es que los temas no corresponden a los que habitualmente ha desarrollado la geografía tradicional, aquí lo hemos expuesto más de una vez.

Y a través del blog very spatial.com (muy recomendable) llegué al blog numbers run y al post Snapshots from The Coffee battlefields, de Humberto Morerira, donde podemos ver cómo en el mapa de los Estados Unidos de Norteamérica, se enfrentan Starbucks y Dunkin Donuts por los consumidores de café.  No solamente se agradece un mashup de este tipo, sino también la narrativa de Moreira.

Y no es nada trivial hablar de batalla y mapas, ya que los mapas frecuentemente han sido utilizados en este contexto, así muchos aprendimos la historia, entre mapas y batallas, como la de Normandía, la de Waterloo y ahora la del café. Y la batalla va de esta manera:

A simple vista Starbucks se encuentra posicionado en la costa oeste y Dunkin Donuts en la costa este, pero hay muchas escaramuzas en medio de esta guerra sin cuartel. San Diego por ejemplo tiene una gran cantidad de Starbucks, pero Dunkin Donuts defiende ciudades como Las Vegas y Phoenix.

La zona de la bahía de San Francisco es una franja esmeralda como señala el autor, si bien no se menciona un buen número notable de cafés indie de gran importancia en la zona.

The Bay Area is an emerald patch, although it should be noted that a significant number of indie coffee shops are left out of this view, not to mention regional favorites such as Peet’s, which has several dozen locations in the area.  The bears in  the wilderness reserves and state parks don’t seem to be drinking any coffee, though.

 Si nos trasladamos a la costa este en cambio, el naranja de Dunkin Donuts predomina fuertemente y de forma notoria en la zona de Massachusetts. En Nueva York  la lucha es encarnizada, si bien Starbucks retiene el aeropuerto con éxito.

 

La zona sur aún no ha sido conquistada en forma definitiva por ninguno de estos ejércitos, ya veremos que sucede.

Repara Ciudad: reparando la ciudad on line

A principios del 2009, en este blog puse un post sobre Fix My Street, una plataforma creada por My Society que permite (digo permite, ya que aún funciona) que las personas publiquen sus impresiones o quejas acerca de determinados problemas locales como grafitis, iluminación o el estado de las aceras.

La forma de funcionamiento es muy sencilla, ya que los ejes de localización lo constituyen el código postal y un mapa local. Posteriormente, la gente de Fix MY Street activa y dinamiza la vinculación con las autoridades respecto a esta petición para que esta pueda llegar a concretarse efectivamente. Los participantes localizan-denuncian y FMS hace de puente con las instituciones.

Hace unos días navegando en el periódico de Catalaunya me he encontrado con Repara Ciudad, una premiada, muy completa y desarrollada plataforma que permite localizar incidencias relacionadas con la vía pública. Repara Ciudad, gestiona por Open Data Cities, utiliza una mecánica similar a la de Fix My Street, ya que es esta empresa la que hace de puente con el ayuntamiento. Igualmente las incidencias son cartografiadas y en este caso también etiquetadas.

Al ingresar en la Home se accede inmediatamente al mapa, en este caso de la ciudad de Barcelona (donde resido actualmente) y junto a este se encuentra una barra menú vertical donde es posible seleccionar el tipo de incidencia que uno desea publicar. Las opciones van desde desperfectos en papeleras hasta otras incidencias como recogida de muebles o ruidos. Al clicar en alguna de estas pestañas se ingresa la dirección y se describe la incidencia (también se puede aportar una fotografía) y a continuación tras la identificación (optativa), la petición está lista para ser publicada. Como es de suponer, existe una aplicación para dispositivos móviles.

Soy más partidario de la sencillez de Fix My Street, ya que la categorización si bien me parece útil tal vez pueda resultar excesiva (estas opciones se repiten también en un menú desplegable al haber seleccionado ya una opción, lo que puede resultar confuso). Sin duda alguna, es de utilidad a la hora de organizar las peticiones, pero también es verdad que en estas instancias me parece que lo mejor es privilegiar la sencillez. No veo igualmente la posibilidad de separar los layers por etiquetado (lo que me parece necesario si es que existe un etiquetado visible en el mapa), ni tampoco linkear en la home a las últimas incidencias. Espero poder navegar más.

Los mapas no son sólo importantes como herramienta sino también como referente simbólico y actúan como mecanismo de Place Attachment. Por esta razón siempre me parece adecuada una distinción distrital o barrial o algún denominador común. Me refiero por ejemplo a las txapelas de Bilbao bi, si bien se trata de una web que permite anotar el mapa de la ciudad de Bilbao y alrededores con diversidad de propósitos.

Si bien Repara Ciudad está abierta no sólo a Barcelona, no es menos cierto que extraño la cotidianeidad, la cercanía, y eso no es un tema menor, ya que hablamos de entornos de proximidad, de localidad. Una de las promesas de la Neogeografía (Turner, 2006),Web Geoespacial (Scharl and Tochtermann, 2007), o Digiplace (Zook and Graham, 2007a) es la relación con lo próximo, con lo cotidiano, con lo hiperlocal. Y no hay nada más hiperlocal que una esquina o un semáforo, porque estos forman parte de la vida cotidiana de las personas, sólo por esto.

La Neo-geografía: cambios y permanencias en el ciber-espacio

Recientemente apareció el Tercer Número de la Revista Universitaria de Trabajos Académicos (mayo, 2011) de la Universidad Autónoma de Barcelona. En este número publico un trabajo relacionado con las nuevas tecnologías y la relevancia del espacio, titulado, La Neo-geografía: cambios y permanencias en el ciber-espacio.

El objetivo de este artículo es plantear una mirada de cómo se desarrolla la espacialidad en la relación digital y cartográfico-urbano. La propuesta se estructura a partir de la idea de que la vinculación con lo local y la necesidad de dotar de valor espacial a la existencia humana no se extingue en el escenario digital, sino que se potencia al tiempo que adquiere una gran hibridez, que representamos con los conceptos mencionados.

 La Neogeografía, caracterizada por el acceso al significado de los mapas por personas sin experiencia cartográfica, sería la expresión humana y diversa de esta nueva capacidad cartográfica en cuyo origen, el estado de la web denominado 2.0 juega un rol fundamental.

Google Maps y de forma específica los mashups, no funcionarían de forma tan distinta a los mapas como los hemos conocido desde hace casi cinco siglos, sino que con filtros distintos, siguiendo el enfoque de Monmonnier (2007), para quien los mapas constituyen un ejercicio de filtrado y selección. De esta forma estos mecanismo no serían distintos en el ejercicio de la Neogeografía , si en cambio los objetivos y enfoques.

Junto con utilizar varios ejemplos de ejercicios cartográficos como es el caso de Gutenkarte o Històries de Barcelona, contextualizamos de forma específica Posturbano y Murmur, a partir de los conceptos de Placelogging (Kottamasu, 2007) y Digiplace (Zook and Graham, 2007).

The internet of things is not a hype

Llevaba ya unos días sin postear entre varias cosas y navegaciones varias, y también dedicando tiempo a lecturas que a veces no hay. En ese tiempo, guardé el artículo The internet of hype, publicado en The Economist que leí mientras caminaba por Ciutat Vella en Barcelona. Más tarde, navegando por The Mobile City, me encontré con Why The Economist is wrong about ‘the internet of hype’, de Michiel de Lange y entonces puse más atención al artículo de The Economist y al post de De Lange.

El artículo de The Economist, firmado por Schumpeter (así a secas), está escrito a partir de una conferencia realizada en Madrid  por la Fundación de Innovación de Bankinter. En esta conferencia, como señala Schumpeter, se difundió una de las tendencias actuales de la web llamada Internet de las cosas.

Como se señala en el mismo artículo, la Internet de las cosas permitiría dotar a los objetos, de información que les permitiría actuar de forma más óptima e interconectada. Un dispositivo organizaría la energía de un edificio, otro gestionaría la cantidad de vino que podemos beber y otro podría monitorear la salud de nuestro organismo.

Schumpeter, utiliza ejemplos cotidianos para criticar esta tendencia planteada en Madrid, la mala conexión de Internet durante la conferencia o incluso la deficiente conexión de su Blackberry en las afueras de Londres. Y a continuación el autor, critica el tema de la privacidad y también el de la posibilidad de un fallo catastrófico, que efectivamente son posibilidades.

Posteriormente Schumpeter se refiere a la necesidad o no de la Internet de las cosas, es decir, ya que existe la posibilidad de realizar determinadas acciones de una forma para qué realizarlas de otra. Por ejemplo, si puedes ir al médico de forma física, para qué necesitar de un monitor de acceso remoto.

It might be better to loosen the grip of professional doctors on medical advice, and allow nurse-practitioners and other para-professionals to monitor people’s health. In health care, above all else, technology is a poor substitute for the human touch.

En the Mobile City, Michiel de Lange, part-time Lecturer in New Media Studies de la Utrecht University, debate sobre el artículo aparecido en The Economist. Para De Lange, las críticas son válidas, pero al igual que yo, sus objeciones van hacia el quid del texto de Schumpeter. Las razones de este me parecen excesivamente livianas, ya que citar la mala conexión a internet en el uso personal, no puede considerarse como un argumento consistente, además Schumpeter no referencia ninguna aplicación concreta de la actualidad que si menciona De Lang.

Let’s look at some counter-examples from the domains Schumpeter mentions as most promising: environment and health care. Cases that come to mind are environmental projects that measure air quality and pollution in urban settings (In the Air by Medialab Prado, the work of Eric Paulos and team), noise levels around airports (Geluidsnet), the experience of stress in busy urban environments (Christian Nold’s Biomapping), and so on.

Pero sobre todo y aquí veo el quid, Schumpeter plantea lisa y llanamente que el problema es de sustitución de una cosa por otra, muy similar a lo que planteó por ejemplo Negroponte, Cairncross o Toffler, pero en términos opuestos. Igualmente si bien los gurús, como les llama Schumpeter, efectivamente se han  equivocado en muchas ocasiones, no es menos ciertos que los nombres o designaciones responden por un lado a formas necesarias para comprender este nuevo mundo  y que además estos nombres sirven para designar un escenario en constante cambio, así lo son web 2.0, Neogeografía o Digiplace y hasta en su momento Comunicación de Masas. De Lange señala también que precisamente el problema de la intervención de Schumpeter es pensar en que se trata de una sustitución

Further, in the quote above Schumpeter wrongly seems to assume that the internet of things acts as a substitute for human perception and interaction. This neglects the emergence of promising new developments in healthcare, where sensing and visualizing personal data is combinated with social networking. Studies indicate that harnessing the power of social networks, mobile communication, and using mobile phones as sensors in order to ‘nudge’ people into healthy behavior (a kind of benevolent paternalism) yields positive results.

En este sentido, Schumpeter desconoce no solamente el complejo sistema mediante el cual las personas se apropian y hacen uso de la tecnología, lo que denota una visión excesivamente paternalista de esta. Contrariamente a lo que se pueda pensar uno de los lugares donde se genera mayor innovación de telefonía móvil en el mundo es en África, donde ni siquiera es posible satisfacer en muchas ocasiones las necesidades básicas. Pero sobre todo, Schumpeter desconoce el profundo hibridismo en el que actúan y se desarrollan los usos de las nuevas tecnologías y donde toda proyección no es más que un estado en cambio.

Hace años se pronosticó la muerte de la geografía, desaparecían las fronteras y los problemas nacionales, la pulsión de lo local sería innecesaria, sería el fin de la distancia. La verdad (hoy) es que hoy el mundo es cada día más geográfico, más local y hasta hiperlocal, gracias a dispositivos móviles, mapas digitales y otros dispositivos como por ejemplo los códigos QR. Las mismas tecnologías que predecían el fin de la geografía le han dado nueva vida.

Finalmente, se puede elegir el estilo que uno quiera y puede gustar o no, pero me parece que siempre deben haber argumentos y en el texto de Schumpeter no los vi, si en la exposición de De Lange. Y muchos, me incluyo, esperamos más argumentos por parte de cualquiera, y muchos más si se trata The Economist. Muchos más.

Dipity: Time line, map and blog

Hacía ya un tiempo que no revisaba un ejercicio práctico, una herramienta propiamente tal, y hacía tiempo además que quería dedicar un post a Dipity, una plataforma que permite crear líneas de tiempo. A menudo olvidamos que una de las características del estado actual de la web es que permite el acceso a múltiples herramientas de sencillo uso, de gran accesibilidad y de prestaciones asombrosas.

Si ingresamos a la Home de Dipity podemos encontrarnos con diversos ejercicios en los que se realizan líneas de tiempo, de hecho existe un índice alfabético y también un buzón de búsqueda, sólo por dar un par de ejemplos: History of the NASA Space Shuttle Missions o A History of Oprah Gail Winfrey

 

Ya hemos hablado en este blog en muchas ocasiones, cómo las nuevas tecnologías permiten desarrollar nuevas narrativas ya que gracias a su facilidad de vinculación de información, la linealidad incluso si es establecida de antemano puede ser enriquecida. En este caso se trata de una línea de tiempo que cumple con su objetivo de primera instancia: navegación cronológica a través de hitos. En cada uno de los acontecimientos se despliega una ventana que provee información acerca de este hecho relevante. También se puede modificar el tamaño de la imagen de la línea mediante una herramienta zoom-in zoom back, similar al de Google Maps.

Las posibilidades de formato son varias como puede verse en el ejemplo de la rueda céltica, ya que se puede utilizar texto, una imagen o un video, lo que contribuye a contextualizar o ampliar la información acerca del nodo cronológico.

Pero en esta ventana también existe la posibilidad de compartir la información a través de herramientas de redes sociales como facebook y también de realizar links a más información. Pero lo más llamativo es que cada acontecimiento de esta línea de tiempo, también puede ser mapeado, es decir a la línea de tiempo original le podemos asignar valor espacial. Con lo que volvemos a la matriz por esencia de organización del ser humano: tiempo y espacio. Y este no es un tema menor, ya que al situar el tiempo, permitimos dotar a la información de un contexto geográfico, local y próximo.

Pero también (y para sorpresa mía) cada nodo de tiempo (y espacio) permite realizar comentarios con lo que esta línea de tiempo que puede también ser línea espacio temporal múltiple, asume la mecánica del blog, ya que cada nodo temporal se convierte en esta instancia en un post.

De forma que Dipity, no es sólo una línea tiempo, sin duda alguna puede utilizarse de esa forma porqué no, pero sus posibilidades hipertextuales hacen de esta una herramienta que puede utilizarse sin duda alguna en cualquier aula y las ideas que se me vienen a la cabeza son muchas: a partir de un mapa crear líneas de tiempo vinculadas (de forma individual o colectiva), generar granjas de líneas de tiempo hipervinculadas o trabajar a partir de los comentarios de los blogs o todo a la vez o….. Es posible darse de alta (yo ya lo he hecho) y comenzar a trabajar y en cuanto tenga tiempo espero mostrar una línea de tiempo o tiempos y espacio. Nuevas formas de narrar, nuevas formas de enseñar.