QRator: etiquetando museos vía twitter

Qrator es el nombre de un sistema integrado de generación de conocimiento mediante el uso de códigos QR y dispositivos móviles, desarrollado en el  UCL Centre for Advanced Spatial Analysis  con el trabajo del Centre for Digital Humanities y UCL Museums . El tema de los códigos QR cada día mes rorprende más y sobre todo en un contexto de uso de dispositivos móviles y pedestrismo. Y un museo (y más allá de sus versiones virtuales) se conoce caminando.

QRator (un curator o curador es uan persona que gestiona colecciones de arte) invita a que los visitantes del Grant Museum of Zoology (reabierto recientemente)  mediante un Ipad dejen su impresión sobre las diversas piezas y exposiciones del museo, las que pueden ser compartidas y comentadas por otros visitantes. Además el etiquetado en twitter permite que las discusiones acerca de la visita continúen fuera del museo.

Hace unos meses creé un post acerca del uso nuevas tecnologías en museos, pero en este caso Qrator permite que esta discusión continúe fuera del museo y eso es una forma completamente distinta de comprender un museo propiamente tal, ya que parece que el exterior es precisamente algo a lo que el museo no alcanza, un museo parece ser algo cerrado, lo que ya parecía cuestionable en este híbrido mundo digital. Me gustaría conocer más detalles acerca del sistema de etiquetado y sobre el funcionamiento de todo el sistema así como el uso que se hace de este contenido por parte del museo.

En pocas palabras, se genera contenido para un lugar físico y materialmente acotado, pero fuera de este, a través de dispositivos móviles (Iphone o Android) y mediante hipertexto. Museo 3.0.

Listo el mapa de Hackney en Open Street Map

A menudo digo que no me gusta hablar sobre otros blog, pero en mis recorridos por el ciberespacio, siempre termino encontrándome con alguno que realmente me obliga a revisarlo constantemente, este es el caso de Suprageogarphy, blog de Olivier O’Brien, investigador del Centre for Advanced Spatial Analysis (CASA). El subtítulo del blog, lo dice todo: I see data, I make maps. El resto lo tendréis que averiguar vosotros mismos, no olvidéis revisar las investigaciones en torno al uso de la bicicleta en ciudades de Europa, realmente fantástico. La vía por la que llegué a este blog fue gracias al post Hackney: “Complete” on Open Street Map, en el que se describe el mapeo total de esta localidad del Reino Unido a través de esta iniciativa que hemos mencionado en otra oportunidad en este blog.

Como sabemos Open Street Map es una plataforma que tiene como objetivo realizar un mapeo de las ciudades del mundo, libre de derechos y través de los datos recolectados por personas desinteresadas mediante dispositivos GPS. En el post de Hackney, que obtiene la información original de OSM Analysis de ITO, se describen algunas de las diferenciase entre Open Street Map y el mapa de la Ordenance Survey (el mapa oficial), que en su mayoría corresponden a nombres mal designados o inexistentes por parte de OSM, pero también a errores por parte del mapa de la Ordenance Survey.

El post por tanto nos muestra una veza más (la foto del blog es perfecta) para ilustrar la acuciosidad de las herramientas de las que provee la neogeografía, pero también recordar que la cartografía es a fin de cuentas una ciencia humana y por tanto con errores y por tanto mejorable. Pero lo que finalmente agradezco de todo corazón es el paseo que realiza O`Brien por Hackney, en el que nos describe su recorrido en este lugar físico en una especie de trabajo de campo que también tiene mucho de humano, ya que a veces a mucha gente se le olvida que las ciudades cartografiadas no son sólo dormitorios, sino biografías que se actualizan a diario en la geografía. Os dejo con la descripción de O’Brien.

Perhaps the most interesting part of the exercise is it allowed me to visit all parts of the borough, including places I had never been to before despite having lived there for several years. I discovered that Stoke Newington Church Road is indeed massively gentrified out of all proportion to the surrounding area. I found unexpected gems like The Mothers Square (no apostrophe) and that Hackney Downs is quite a pleasant park. I also found the huge Pembury Estate. This was where one of the Ordnance Survey’s mistakes was – the streets were named in the wrong order. Perhaps the original surveyor didn’t like to hang around.

Ushahidi domando al terremoto en Japón

Me lo he pensado muchísimo antes de escribir este post, porque lo del terremoto en Japón me ha llegado mucho y no es para menos, todavía me acuerdo cuando mi papá me contaba cómo se enteró de niño, del desembarco en Normandía, en aquella época, las noticias en ocasiones tardaban días en llegar. Ahora la catástrofe es on-line, inmediata y de un realismo brutal, la cobertura de las olas comiéndose ciudades ganarían un premio en la categoría cine de catástrofes si esta categoría existiese.

Pero bueno, o seguimos en la tragedia o elegimos la vía opuesta, así que este bloguero elige la vía de la esperanza, porque las catástrofes en la era de internet también son enfrentadas con la ayuda y la esperanza on-line. Y navegando por Boing Boing, descubrí que Ushahidi había entrado en acción en Japón, como lo estuvo también antes en Haití y en otras catástrofes, mapeando el desastre y la esperanza.

Ushahidi es una plataforma de mapas on-line que se nutre da la información que aportan los usuarios a través de datos provenientes de sms, twitter o e mail, por lo que el teléfono móvil es vital. Es una expresión de la Neogeografía en su faceta de crowdsourcing, porque sin duda alguna la experiencia de las personas en el conocimiento del territorio resulta vital en este escenario, muy cerca tal vez del concepto de VGI que plantea Goodchild.

Ushahidi nació en Kenia cono el objetivo de reportar los actos de violencia en la crisis post electoral del año 2008. Ushaidi es de código abierto por lo que cualquier usuario con conocimientos puede adaptarlo a sus necesidades.

El menú permite organizar el mapa mediante filtros, a partir de las opciones como transportes, infraestructura, servicios o ayuda de urgencia, esta última como mostramos en la imagen.

También existe una línea de tiempo que permite ver cómo se comportan las intervenciones cronológicamente. Como podréis ver, a pesar de todo, la plataforma se mantiene muy activa y espero que siga así.

Ushahidi en swahili significa  testimonio” o “testigo.

Ganbare Nihon.

Give a minute: pregunta y respuesta para cambiar una ciudad

We don’t need more leaders. We need more followers. Wherever & however you can enter public life is ok.”

Así de contundente es Carol Coletta, presidente y CEO de Ceos for Cities para describir la actual disyuntiva (ya lleva algunos años) entre el accionar de las personas sin formación (el ciudadano de calle) y los expertos, en este caso, en la gestión de una ciudad. De forma que se traslada a la ciudad la misma controversia que existe sobre blogs y wikis hace y recientemente sobre la Neogeografía. La diferencia es que ahora se trata efectivamente de nuestra cotidianeidad, de nuestro hacer espacial más próximo….y pedestre.

Coletta señala cómo efectivamente existen herramientas que permiten que los ciudadanos se vinculen a las decisiones de las autoridades (los foros son la herramienta por esencia en este contexto), pero estas no permiten generar acciones prácticas por lo general. De hecho según la autora no hay nada de malo en quejarse o denunciar, pero estas manifestaciones no debiesen extinguirse aquí.

What if there were a way to transform complaints into something positive and productive? What if we reframed the exchange to be less about adversity and more about cooperation and action?

En este escenario es donde actúa Give a Minute, de Local Projects, firma que ha creado también otras iniciativas fantásticas como City of Memory o Miners’ Story Project en las que la memoria y el entorno local constituyen la base del trabajo (lamentablemente les escribí en dos ocasiones para pedirles más información sobre sus experiencias y aún espero respuesta). Give a minute es la iniciativa que permitiría que las quejas se conviertan en acciones concretas.

En esencia y después de revisar muchas plataformas similares, Give a minute surge como una idea que no proviene desde arriba, sino que de los propios ciudadanos. Como señala Jake Barton, director de Local Projects, es una especie de idea matizada de crowdsourcing. Y ya hemos comentado otras iniciativas similares y de gran éxito como es el caso de las que lleva a cabo la gente de My Society con Fix My Street por ejemplo, pero Give a Minute va más allá, simplificándolo todo además.

Se trata de hacer una pregunta simple a la que acceden los ciudadanos por ejemplo al leer el periódico o en avisos visibles en los trayectos urbanos. La segunda etapa es invitar a responder a los ciudadanos. Así de sencillo, cambiar nuestra ciudad con preguntas y respuestas y además en movimiento.

Se utiliza una tecnología de fácil uso y cotidianeidad como es el mensaje de texto, lo que garantiza la comunidad de herramientas, la portabilidad y las intervenciones móviles. Mediante la realización de eventos (ya se ha realizado uno en Chicago) se conocerá lo que las personas quieren cambiar en su ciudad a partir de las necesidades específicas de estas.

Quién dijo que las ciudades iban a desaparecer? Yo me escondería de verguenza.

Buscando la tumba de Gengis Khan

Navegando por la página de la National Geographic Society me encontré con Field Expedition: Mongolia, y me llamó rápidamente la atención ya que se mencionaba como objetivo de esta iniciativa, la búsqueda de la tumba de Gengis Khan. Pero leyendo con más atención me di cuenta que se trataba de un proyecto mucho más ambicioso de lo que yo pensaba y que se salía de los márgenes habituales de cualquier exploración o de cualquier búsqueda. Se trata de zonas en las cuales las excavaciones no resultan sencillas de realizar así como las prospecciones invasivas en general, pero además se trata sencillamente de una extensión inmensa.

Valley of the Khans Project, el proyecto en cuestión, tiene en su base el denominado crowdsourcing: las intervenciones de los navegantes en un mapa digital on line de Mongolia permiten filtrar la gran cantidad de información visual ¿Cómo? Los participantes pueden etiquetar el mapa con nomenclaturas como: road, river, modern structure, ancient structure y others. Este etiquetado permitirá los investigadores tener un marco de análisis mucho más acotado.

Como señala el proyecto:

A combination of of space, aerial, and land remote-sensing tools are being applied to this effort. The size of this extensive region requires detailed analysis of satellite imagery–more than any single individual could handle. This is why we are crowdsourcing, asking you for help. Join us and be part of the biggest survey team the world has ever seen.

No he tenido tiempo de participar activamente y recién ahora estoy visionando el video, que describe como encontrar y etiquetar estructuras antiguas, pero espero participar pronto.

Sea como sea y con todas las críticas que puede recibir el concepto de crowdsourcing (también se trata de un proyecto muy en la línea del citizen sensor que hemos visto ya en este blog), se trata de una nueva forma de hacer ciencia, gracias a las nuevas tecnologías y una nueva forma de hacer geografía.

A ver si alguien se anima y si alguien es docente, a ver si se anima a realizar una actividad de este tipo.

The Star’s neighborhooud map

The Star’s neighbourhood map es un mapa sobre los vecindarios o barrios de la ciudad canadiense de Toronto. La iniciativa corre a cargo del periódico The Star, por lo que nuevamente nos encontramos con un medio de comunicación que implica a la población de una forma responsable y además con contenido. A menudo en este escenario al que se ha definido como Neogeografía se distingue a los usuarios por su capacidad de gestionar información espacial, sobre todo en el etiquetado de localizaciones, en este caso se trata de un ejercicio de una complejidad mayor, infinitamente mayor creo.

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En este caso el mapa, que encontramos en el sitio web de The Star, es construido a diario por las delimitaciones para cada vecindario que a diario los habitantes de Toronto, deciden en debates e intervenciones on-line. Ya no se trata sólo de destacar espacialmente el lugar en el que vivimos, sino también de delimitarlo en relación con otros espacios y en esta tarea convergente no solamente las propias dificultades de la delimitación realizada por los órganos pertinentes, sino también la experiencia urbana de las personas en toda su amplitud: histórica, emotiva, material, etc.

Como supondrán en muchas ocasiones lo que las personas consideran es su barrio no coincide con lo que señalan los mapas oficiales, pero también en muchos casos la coincidencia entre los propios ciudadanos no es habitual.

The Extraordinaries

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The Extraordinaries es una iniciativa de MobileVoter.org y sus objetivos y forma de proceder son muy sencillas  o como mínimo, cotidianas, ya que se trata de realizar labores no lucrativas y benéficas  en los momentos  que tenemos libres en el día a día. La idea consiste en bajarse un software e instalarlo en nuestro teléfono y en el que podemos seleccionar un conjunto de tareas que podemos realizar que van desde traducciones  hasta identificar cráteres de Marte para la NASA. ex-2

Se puede participar desde cualquier lugar del mundo y la experiencia está organizada como un juego: con niveles y puntos. Por ahora la aplicación sólo está completa sólo para Iphone y en el sitio web hemos podido leer que actualmente se trabaja en otros modelos de aparatos móviles que tengan prestaciones para navegación web. Otra forma de Crodwsourcing y otra forma de utilizar el teléfono móvil, ese fiel compañero de día adía.