Mapa del Buen Croissant en España

Una de las constantes de la reivindicación del espacio de la que venimos hablando en este blog desde sus inicios es cómo las personas sin formación experta en el área de la cartografía, crean mapas o participan de sus significados. Pero también es cierto que otra característica la constituye el hecho de que esta posibilidad de acción permite que las personas cartografíen u otorguen valor espacial a una diversidad increíble de situaciones o elementos que en varias ocasiones hemos observado aquí. Alguien podría preguntarse por la relevancia académica o intelectual de que las personas cartografíen lo olores de una ciudad o el estado de las calles o hasta el lugar donde se besó por primera vez, y precisamente esta es la relevancia: estos hechos son importantes para las personas que lo han vivido.

Lo mismo podría preguntarse alguien sobre la existencia de un ejercicio como El Mapa del Buen Cruasán, donde podemos ver en un mapa (en el post se encuentra el listado de establecimientos y direcciones) las localizaciones de panaderías o croissanterías donde se venden croissants de calidad. Esta experiencia surgió del blog, El Comidista, del diario el País a raíz de un post anterior acerca de la mala calidad de los croissants en España. Por cierto si os gusta la cocina, no podéis perderos este blog.

Lo que me lleva a recordar un artículo titulado The invisible city: Design in the age of intelligent maps, de Varnelis y Meisterlin en el que se refieran al poder de visibilización de los mapas digitales. En el artículo se refieran a cómo los mapas posibilitan un nuevo entendimiento de lugar a través de la visualización de situaciones o elementos antes ocultos como por ejemplo las panaderías o croissanterías donde se venden buenos croissants. ¿Y es importante esto? Hay gente que piensa que si, este bloguero entre ellos.

Ordenadores portátiles contra la crisis

Cada vez que hay una crisis económica y se supone que ahora estamos en medio de una, según algunos comparable en efectos a la de la década del 30, se vienen soluciones, algunas de lo más variopintas y de las que me competen a mí y a este blog, la considerada por el gobierno de España  de dotar a los alumnos de 5º de Primaria de ordenadores portátiles.

Ya me imaginaba que entre la batería de soluciones que utilizaría el gobierno español para enfrentar la crisis económica aparecería alguna solución vinculada a las nuevas tecnologías. Pero digamos que más allá de la relevancia absoluta de las nuevas tecnologías en nuestras vidas y en la educación en particular (en el mundo occidental), la decepción es gigante, aún más tratándose de un país donde los niveles de lectura son paupérrimos y donde se hace urgente el reemplazo del modelo productivo y por lo tanto educativo.

Bienvenidos serán los ordenadores hasta en África, otra cosa es la real utilidad y su incidencia en el cambio del cual se suponen forman parte. La bibliografía acerca del impacto de las tecnologías en la educación, no es concluyente, salvo en que los beneficios no son de la envergadura de las inversiones, ni mucho menos,  y sobre este tema recomiendo humildemente la lectura del libro de Larry Cuban (1986), Teachers And Machines: The Classroom Use Of Technology Since 1920.

Según las autoridades, esta medida, irá de la mano con otras, como la reforma de la formación profesional y programas para disminuir el abandono de la escuela por parte de los alumnos, problemas que aparecen infinitamente más urgentes que los de contar con ordenadores. Pero bueno, la solución tecnológica a los males de siempre, es siempre más atractiva, la pregunta es si la nueva solución podrá solucionar los problemas de siempre.

Por cierto, ¿Quién proveerá de software a estos equipos? La opinión de Richard M. Stallman, no es poca cosa.