Repara Ciudad: reparando la ciudad on line

A principios del 2009, en este blog puse un post sobre Fix My Street, una plataforma creada por My Society que permite (digo permite, ya que aún funciona) que las personas publiquen sus impresiones o quejas acerca de determinados problemas locales como grafitis, iluminación o el estado de las aceras.

La forma de funcionamiento es muy sencilla, ya que los ejes de localización lo constituyen el código postal y un mapa local. Posteriormente, la gente de Fix MY Street activa y dinamiza la vinculación con las autoridades respecto a esta petición para que esta pueda llegar a concretarse efectivamente. Los participantes localizan-denuncian y FMS hace de puente con las instituciones.

Hace unos días navegando en el periódico de Catalaunya me he encontrado con Repara Ciudad, una premiada, muy completa y desarrollada plataforma que permite localizar incidencias relacionadas con la vía pública. Repara Ciudad, gestiona por Open Data Cities, utiliza una mecánica similar a la de Fix My Street, ya que es esta empresa la que hace de puente con el ayuntamiento. Igualmente las incidencias son cartografiadas y en este caso también etiquetadas.

Al ingresar en la Home se accede inmediatamente al mapa, en este caso de la ciudad de Barcelona (donde resido actualmente) y junto a este se encuentra una barra menú vertical donde es posible seleccionar el tipo de incidencia que uno desea publicar. Las opciones van desde desperfectos en papeleras hasta otras incidencias como recogida de muebles o ruidos. Al clicar en alguna de estas pestañas se ingresa la dirección y se describe la incidencia (también se puede aportar una fotografía) y a continuación tras la identificación (optativa), la petición está lista para ser publicada. Como es de suponer, existe una aplicación para dispositivos móviles.

Soy más partidario de la sencillez de Fix My Street, ya que la categorización si bien me parece útil tal vez pueda resultar excesiva (estas opciones se repiten también en un menú desplegable al haber seleccionado ya una opción, lo que puede resultar confuso). Sin duda alguna, es de utilidad a la hora de organizar las peticiones, pero también es verdad que en estas instancias me parece que lo mejor es privilegiar la sencillez. No veo igualmente la posibilidad de separar los layers por etiquetado (lo que me parece necesario si es que existe un etiquetado visible en el mapa), ni tampoco linkear en la home a las últimas incidencias. Espero poder navegar más.

Los mapas no son sólo importantes como herramienta sino también como referente simbólico y actúan como mecanismo de Place Attachment. Por esta razón siempre me parece adecuada una distinción distrital o barrial o algún denominador común. Me refiero por ejemplo a las txapelas de Bilbao bi, si bien se trata de una web que permite anotar el mapa de la ciudad de Bilbao y alrededores con diversidad de propósitos.

Si bien Repara Ciudad está abierta no sólo a Barcelona, no es menos cierto que extraño la cotidianeidad, la cercanía, y eso no es un tema menor, ya que hablamos de entornos de proximidad, de localidad. Una de las promesas de la Neogeografía (Turner, 2006),Web Geoespacial (Scharl and Tochtermann, 2007), o Digiplace (Zook and Graham, 2007a) es la relación con lo próximo, con lo cotidiano, con lo hiperlocal. Y no hay nada más hiperlocal que una esquina o un semáforo, porque estos forman parte de la vida cotidiana de las personas, sólo por esto.

Anuncios

Novela negra y narrativa pedestre digital en Barcelona

 

Me hubiese gustado hacer un post sobre esta actividad con anterioridad, no sólo porque me declaro admirador de la denominada novela negra (sobre todo de Henning Mankell), sino porque el encuentro anual de Novela Negra en Barcelona, cada año se presenta como  una actividad más organizada e innovadora. Este año durante su realización se realizó una actividad con el uso de dispositivos móviles, llamada Rescata a l’Andreu Martín en la que los participantes recorrían la ciudad en busca de  pistas a las que accedían a través de células QR dispuestas en lugares seleccionados del barrio de El Raval. El concurso estuvo abierto entre el 31 de enero y el 5 de febrero.

Las células permitían interactuar con dispositivos Android, Blackberry y Iphone, para lo cual era necesario bajar una aplicación de la web. En la misma web también estaba desplegado un mapa de la zona en la que se encontraban los lugares donde estaba situadas las células de código QR, pero la información no era accesible desde aquí, por lo que se trataba de un ejercicio esencialmente pedestre(también había una página de Facebook).

Desconozco si había un premio tras esta actividad (ya que la recompensa siempre es un componente en este tipo de actividad y cuando hablo de recompensa hablo incluso sólo del prestigio). También desconozco el resultado final y la cantidad de participantes, pero la actividad tiene la particularidad de que es necesario recorrer la ciudad para participar (no había orden alguno en las 12 pistas además) por lo que los recorridos pueden haber sido de gran diversidad,  más aún si esta actividad se hizo en forma grupal, individual o hasta en relación con otros grupos. Y esta información es muy interesante más tratándose del emblemático barrio del Raval: que recorridos se hicieron, por qué, cuándo, con que ayuda, con que conocimiento de la ciudad, qué historias urbanas se tejieron y se mezclaron con la historia de la búsqueda.

Es decir, información exquisita para hacer otra lectura de la ciudad, otras lecturas de la ciudad o mejor dicho de una parte de ella, en este caso, un barrio de la ciudad de Barcelona, y que nuevamente nos habla del hibridismo presente en la relación físico digital o mejor dicho del pedestrismo digital, o de una narrativa pedestre digital, le voy a llamar así.

Històries de Barcelona

Històries de Barcelona es una plataforma de historias personales con información espacial, es decir, un mapa digital de la ciudad de Barcelona, en el que cualquiera persona puede contar una historia relacionada con la ciudad condal. Y digo cualquiera porque hay aportaciones de personas que ni siquiera han estado en esta ciudad en su vida, pero que se sienten vinculados  a ella.

Esta plataforma es el resultado del comprometido y arduo trabajo de Laura Rahola y Marta Torres o de Marta Torres y Laura Rahola, como queráis. Y no es cliché hablar de comprometido y arduo trabajo, ya que estas dos periodistas catalanas de la UAB le han dado vida primero como un proyecto de fin de curso (en un posgrado en la UPC) y posteriomente como la plataforma de historias personales que es y como supondréis, casi siempre con aportaciones de su bolsillo.

Marta y Laura  señalan que la idea surgió de un libro de Enrique Vila Matas en el que se decribe cómo un inmigrante residente en la ciudad de Fez, en Marruecos, traza por las murallas de la ciudad mediante marcas, su mapa personal de esta.

La versión actual de Històries de Barcelona, es del año 2004 y probablemente se parece a muchas herramientas similares como es el caso de Organic City o City of Memory, pero con sus propias partcularidades. Las intervenciones se realizan sobre un mapa en el que mediante un sencillo sistema de script x-y se  espacializan las historias que deseamos contar sobre la ciudad. La organización espacial corresponde a  los distritos de la ciudad.

El etiquetado que han creado Marta y Laura es el siguiente: Amor, Anada d’olla, Ficcions, Històric, Històries de bici,  No a la guerra, Queixa y Quotidià. Ellas señalan que las etiquetas por un lado correspoden a expresiones propias del ser humano como es el caso de Amor y Quotidià y también a iniciativas particulares como por ejemplo No a la Guerra o Ficcions. Ficcions  nació de una colaboración con el Ayuntamiento de Barcelona en el año 2005 (año del libro) y que tuvo como resultado un concurso de historias sobre la ciudad en el que Vila Matas fue jurado.

Pero probablemente, una de las cosas que llama más la atención (o por lo menos a mi) es la gran cantidad de comentarios que se generan a partir de un post: algunos posts superan la cifra de 100 comentarios. Pero aún más, la cantidad de información que se genera en los comentarios supera la información original con creces generándose una narrativa independiente y múltiple. Al respecto recomiendo leer el post La font del Gat i la Marieta de l´ull viu. Hay posts con más comentarios, pero esta historia que cuenta con 28, creo que es un gran ejemplo de esta narrativa que nos muestra la ciudad como un todo polifónico y desde la vista de quienes la crean y la cuentan o sea sus ciudadanos.

El próximo proyecto de Marta y Laura es aplicar la mecánica de Històries de Barcelona en Cornellà ciudad situada junto a Barcelona, mediante una subvención del ayuntamiento. Esta será una web independiente, pero vinculada a la web original. Suerte!!!


Wiki Taxistas en Barcelona

Navegando por el blog Nómada, de Juan Freire, encontramos una presentación realizada en las jornadas Visualizar 08: Database, realizadas por el Media-Lab Prado, a fines del año pasado,  esta se titula The co-evolution in taxi drivers and their in-car navigation systems. Se trata de un trabajo de Fabien Girardin y Josep Blat tituladoy publicado en el año 2008 en el Association of American Geographers Annual Meeting. Para esta investigación eminentemente interpretativa, fueron seleccionados 12 taxistas de la ciudad de Barcelona.

La Wikipedia y las plataformas wiki en si mismas son frecuentemente descritas como modelos de lo que se ha llamado web 2.0 (si bien estas hicieron su partición cuando ni siquiera se vislumbraba en denominar a la web de esta forma). Y a lo que se hace mención habitualmente con estas herramientas es a la facilidad en la intervención de diversos usuarios y por lo mismo a las potencialidades para las actuaciones colaborativas. En este contexto Juan Freire vincula parte de esta interacción y sobre todo respecto a la fiabilidad del GPS con la Wikipedia y la mayor o menor legitimidad que esta se le otorga.

girardin-taxis

El objetivo de la investigación de Girardin y Blat consistía en llevar a cabo un análisis del uso, adopción y apropiación de la tecnología, pero centrado no en el trabajo de los sistemas, sino en el uso que se les da. Si bien ya resulta llamativa y una investigación de este tipo (respecto al grupo seleccionado), no es menos cierto que se trata de un grupo que se encuentra habitualmente vinculado o influenciado por los adelantos tecnológicos, aún más tratándose de tecnologías GPS. Pero también es cierto que el uso que en este caso puede dársele a instrumentos de este tipo se realiza en un contexto urbano en el que también adquieren un rol relevante las simples guías impresas y sobre todo la experiencia o memoria urbana.

Las conclusiones se refieren a la compleja relación entre usuario y tecnologías en un contexto urbano (y alta velocidad) y también refieren a la dificultad de establecer puntos de vista en escenarios donde la experiencia in situ (o física) sigue siendo vital y no es para menos, ya que a pesar de todo continuamos siendo ciudadanos de a pie. Y es esta la reflexión que queremos de hacer, ya que la experiencia cotidiana sigue siendo vital, de hecho las calles que podemos ver georeferenciadas en un dispositivo electrónico no son  familiares porque nuestra memoria urbana así lo ha codificado y si etiquetamos lugares en Google Maps (incluso si no hemos estado en esos lugares) es porque existe una experiencia de vinculación con lo geográfico. Ni hablar del uso de la telefonía móvil cuando caminamos por las calles de nuestras ciudades.

Por lo que cualquier adquisición o uso de tecnologías en este contexto deberá negociarse siempre con nuestra memoria urbana. Cómo se comportará la memoria urbana hecha a partir de nuestros recorridos físicos, en el futuro, no lo sabemos, de seguro se modificará. ¿Cómo? Imposible saberlo. Hace algunos años se pronosticaba la vida en el hiperespacio y en cabañas electrónicas y hasta se predijo la muerte de la Geografía (en esa época también se había decretado la muerte de la Historia) y aquí estamos cada día más geográficos.